Cegado por la impotencia de una situación que desborda al sistema sanitario de la provincia y cuya responsabilidad principal recae en el propio Gobierno de Jujuy y su Ministro de Salud, Gustavo Bohuid, esta vez se utiliza la amenaza a los y las trabajadores de salud como metodología de resolución de conflictos, desde una lógica que entiende que el miedo y la persecusión son incentivos laborales, lógica muy lejana y diametralmente opuesta a derechos laborales, principios constitucionales y el debido respeto a los Derechos Humanos básicos.
La conducción de la CTA-A de Jujuy ratifica su compromiso con los trabajadores y trabajadoras de todos los sectores que están haciéndole frente con sus tareas, a la dramática situación que atravesamos como pueblo, por lo que reiteramos la entera disposición de nuestro amparo gremial y asesoramiento jurídico para quienes hoy sufren hostigamiento, presión y persecusión por parte del gobierno y sus ministerios.