Al menos 413 vecinos debieron ser evacuados por las inundaciones que se registraron en la provincia de Corrientes, según informaron fuentes oficiales a la Agencia Noticias Argentinas.
Oficiales de la Gendarmería Nacional y Prefectura Naval Argentina tuvieron que intervenir para las tareas de evacuación tras la crecida de los ríos Uruguay y Paraná.
Los efectivos llevaron a los habitantes evacuados a gimnasios municipales y escuelas, en medio de circunstancias críticas.
La caída de 300 milímetros provocó el colapso de los desagües pluviales, cortes en el suministro eléctrico y el transporte, saturación en el suelo y anegaciones.
Personal de Defensa Civil, Bomberos y Policía de las distintas localidades llevaron víveres y materiales hacia los albergues.
Además, se efectuaron tareas de seguridad ciudadana en las zonas afectadas al igual que acciones de prevención y seguridad vial.
Por la falta de obras hídricas, los vecinos de San Luis del Palmar y otras localidades de la provincia responsabilizaron a la gestión de Gustavo Valdés, que ahora es continuada por su hermano, Juan Pablo Valdés.
La situación generó enojo entre la población, que cuestionó la falta de planificación y políticas para evitar este tipo de situaciones, en las que más de 400 personas perdieron todas sus pertenencias.
En San Luis del Palmar, la zona más afectada por el temporal, cayeron más de 400 milímetros, al tiempo que el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anunció tormentas para el martes y el miércoles, por lo que la situación podría empeorar con el paso de las horas.
El sindicato La Fraternidad advirtió sobre la cancelación de la circulación de los trenes de pasajeros de larga distancia hacia Tucumán y Córdoba, y denunció que se trata de un “lock-out” contra el sistema ferroviario.
“Para nosotros, nunca es grato dar malas noticias, y mucho menos en vísperas del Año Nuevo, pero nuestro anticipo sobre la cancelación de la circulación de los trenes a Córdoba y Tucumán se confirma”, sostuvo el gremio de maquinistas mediante un comunicado al que accedió la Agencia Noticias Argentinas.
Y agregó: “Lo que, en principio entendimos acertado, esto es la reparación de vías, luego el descarrilamiento de fecha 20 de septiembre del 2025 del tren a Tucumán, se ha convertido en la excusa ideal para impedir que se repongan los servicios”.
El sindicato que lidera Omar Maturano lamentó que así “se configura el lock-out, contra los trenes de pasajeros (larga distancia), privando de esta manera a miles de usuarios la posibilidad de transportarse a costos accesibles para la gente que menos tiene”.
“Todos los argentinos debemos defender la continuidad de estos servicios, porque es defender nuestras soberanía”, finalizó La Fraternidad.