La Capilla Santa Bárbara en San Salvador de Jujuy fue escenario de una nueva edición del mencionado ciclo, un evento cultural que busca integrar la música de cámara con el patrimonio histórico de la provincia.
La velada se realizó el sábado 22 de febrero con la destacada actuación de la Camerata Ricardo Vilca, que cautivó a los presentes con un repertorio variado que recorre diferentes estilos musicales. La interpretación de los músicos se fusionó a la perfección con el entorno único de una de las capillas más antiguas de la región, creando una experiencia inolvidable para los asistentes.
El edificio fue erigido en el siglo XVIII, en la década de 1770. Representa, tanto desde la tipología como en su técnica de construcción, una pieza edilicia paradigmática de la ciudad de San Salvador de Jujuy. Fue refaccionada en diciembre del año pasado en un trabajo conjunto entre la Secretaría de Cultura y la Dirección General de Arquitectura.
El ciclo “Capillas Musicales” es organizado por la Secretaría de Cultura de la Provincia, y asistieron autoridades del área para acompañar esta propuesta cultural.
En este marco, el Secretario de Cultura de la Provincia, José Rodríguez Bárcena, destacó la importancia de este tipo de iniciativas: “El Ciclo Capillas Musicales no solo nos permite disfrutar de música de calidad, sino que también nos acerca a nuestro patrimonio histórico, creando una conexión única entre la cultura y nuestra historia. Es un honor seguir impulsando actividades como esta, que permiten a los jujeños vivir el arte de una manera tan especial”. Con la realización de este tipo de eventos, la Secretaría de Cultura continúa fortaleciendo su compromiso con la promoción de la música y el patrimonio de Jujuy, ofreciendo propuestas que enriquecen la vida cultural de la provincia.
La aparición de la flor de taperiguá marca el inicio del Arete Guazú, una gran festividad que reúne a las comunidades guaraníes de las Yungas jujeñas.
Este evento celebra la cosecha del maíz y el reencuentro con los ancestros. La comunidad Cuape Yayembuate abrió las puertas al equipo del Ministerio de Cultura y Turismo, permitiendo que la tradición y la cultura guaraní se compartan con todos.
El Arete Guazú: la gran celebración espiritual de los pueblos guaraníes en las Yungas de Jujuy
Con la aparición de la flor de taperiguá, una vibrante flor amarilla también conocida como flor del carnaval, las comunidades guaraníes de las Yungas jujeñas dan inicio al Arete Guazú. Esta gran festividad marca el reencuentro con sus ancestros, la cosecha del maíz y la reafirmación de su cosmovisión. Celebrada durante febrero y marzo, es uno de los pilares culturales y espirituales del pueblo Ava Guaraní, una manifestación de identidad que trasciende generaciones.
Un tiempo de preparación y encuentro Antes del Arete Guazú, las comunidades llevan a cabo el Atiku, un período de preparación donde las mujeres elaboran el caguï, la tradicional chicha a base de maíz fermentado, mientras los hombres afinan los instrumentos musicales como la angua (tambor), la temimbi (flauta) y las cajas. También se confeccionan las aguero güero, máscaras que representan los espíritus de los ancestros que visitan a sus descendientes durante la festividad. Che chere Sebastián Mamani, integrante de la comunidad Cuape Yayembuate de Calilegua, explica que durante el Atiku “las mujeres preparan su vestimenta típica, el mandú, para estar listas para la celebración, y los hombres alistan los instrumentos y las máscaras que dan vida al Arete Guazú. Es un momento de gran significado, porque también es una fiesta espiritual donde nuestros ancestros nos visitan”. El Arete Guazú: celebración de la vida y la memoria El Arete Guazú inicia después del mötiro, un tiempo de trabajo comunitario, y coincide con la cosecha del avati (maíz). La festividad es una oportunidad para fortalecer la comunidad, compartir danzas como el pim pim, en el que los participantes bailan descalzos al ritmo de la música, y reafirmar el respeto por la naturaleza y los antepasados. Che chere Juan Pablo Ramírez, hermano de la comunidad Cuape Yayembuate y miembro de la comunidad Colla Guaraní, destaca que “el Arete Guazú es una expresión cultural que representa nuestra espiritualidad y el reencuentro con nuestros ancestros. Caminamos por el Kaa (monte), donde sentimos la presencia de Kaa Iya, el dueño de la naturaleza, quien nos protege”. Además de la música y la danza, la comunidad impulsa actividades que mantienen vivas sus raíces, como la enseñanza del idioma, la artesanía y el funcionamiento del museo Ñande Reko, un espacio gestionado por jóvenes de la comunidad donde se preservan saberes y tradiciones. “El Arete Guazú no solo es una fiesta, sino también una forma de resistencia cultural”, subraya Ramírez. “Hoy seguimos presentes gracias a Ñandero Tumpa (nuestro Dios), que nos da la fuerza para continuar compartiendo lo que nos dejaron nuestros abuelos. Queremos que quienes nos visitan se lleven un poco de nuestra cultura y comprendan el respeto con el que honramos nuestras raíces”. Una celebración que trasciende fronteras A lo largo de las Yungas jujeñas, distintas comunidades se reúnen en esta época para vivir el Arete Guazú. La comunidad Cuape Yayembuate, cuyo nombre significa “Aquí Nos Reunimos”, es una de las protagonistas de esta celebración, que trasciende el territorio y convoca a hermanos guaraníes de diversas regiones. La festividad es un testimonio vivo de la cosmovisión Ava Guaraní, un momento de conexión con la tierra, los antepasados y la comunidad. A través de la música, la danza, la gastronomía y el ritual, los pueblos guaraníes reafirman su identidad y proyectan su cultura hacia el futuro, preservando un legado ancestral que sigue latiendo en el corazón de las Yungas.
El presidente Javier Milei designó este martes por decreto a Alejandro Oxenford como nuevo embajador argentino en los Estados Unidos.
El nombramiento de Oxenford había sido en noviembre pasado, pero como su pliego, enviado al Senado hace dos semanas, nunca fue tratado el mandatario nacional tomó esa determinación.
La designación fue dada a conocer por el vocero del jefe de Estado, Manuel Adorni, en su cuenta de X.
"El Presidente de la Nación ha firmado el decreto que designa en comisión a Alejandro Oxenford como el nuevo Embajador de la República Argentina en los Estados Unidos", escribió Adorni. Y agregó: "Make América & Argentina Great Again".
Como el nombramiento de Oxenford es político, ya que no se trata de un embajador de carrera, es la Cámara alta la que tiene que aprobarlo.
Sin embargo, al no ser tratado, Milei firmó el decreto el mismo día en que el Gobierno designó por la misma vía a los jueces Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla como integrantes de la Corte Suprema de Justicia, decisión muy cuestionada por todo el arco opositor e, incluso, sectores "dialoguistas".
La Oficina del Presidente Javier Milei anunció la designación en comisión de los jueces Manuel García-Mansilla y Ariel Lijo en la Corte Suprema de Justicia de la Nación, tras casi un año sin tratamiento de sus pliegos por parte del Senado.
Según informó la Oficina del Presidente, los pliegos de ambos magistrados fueron remitidos a la Cámara Alta el 27 de mayo de 2024, luego de cumplir con todas las instancias procedimentales requeridas, incluidas audiencias públicas en agosto pasado. Sin embargo, el Senado no trató la designación, a pesar de que se cumplieron los requisitos normativos y se difundieron los antecedentes de los candidatos.
Desde el Poder Ejecutivo recordaron que la Constitución Nacional otorga al Presidente la facultad exclusiva de nominar jueces para la Corte Suprema, mientras que el Senado debe prestar acuerdo o rechazar los pliegos en base a un análisis de idoneidad y sin criterios políticos.
En ese marco, el comunicado oficial sostuvo que “la politización de la Justicia es una de las principales causas de que los argentinos no tengan un servicio judicial eficiente” y destacó que “una notable mayoría del arco político respaldó en su momento a Néstor Kirchner y Mauricio Macri en la designación de jueces para la Corte”.
Ante la falta de definición del Senado, el Gobierno argumentó que la Constitución habilita al Presidente a realizar nombramientos en comisión para cubrir vacantes durante el receso legislativo, hasta que la próxima legislatura se expida sobre el tema.
Finalmente, la Casa Rosada justificó la medida señalando que “el Máximo Tribunal no puede funcionar con normalidad con solo tres ministros” y ratificó que continuará el trámite legislativo para que el Senado ejerza su atribución de prestar acuerdo a los pliegos.